¿Que es el Aula de Medios?


Es un espacio donde convergen las tecnologías de información y comunicación para ser utilizadas com herramientas pedagógicas.
Bienvenido a la integración de tecnología en la educación mediante el aula de medios y tics en escuelas secundarias. La intención de este sitio es ofrecer un lugar donde los educadores y los responsables de aulas de medios aprendan sobre lo que está ocurriendo con la tecnología en el aula, siguiendo las últimas noticias, compartir contenidos tales como páginas web favoritas, lecciones, vídeo, audio y contenido escrito, así como inspirar a los demás al trabajo con las tics en el aula. Por favor, siéntete libre de unirte en todos los debates y agrega contenido que utilizar o discutir. Formar grupos, discutir el contenido de temas específicos, integrar la tecnología, compartir ideas y lo mejor de todo, aprender unos de otros. Si eres nuevo, si no eres miembro y te gustaría participar, ingresa.

sábado, 24 de julio de 2010

5 CLAVES PARA UNA BUENA INTEGRACION DE LAS TICS EN LOS CENTROS DOCENTES

Dr. Pere Marquès Graells http://dewey.uab.es/pmarques
Departamento de Pedagogía Aplicada. Facultad de Educación. UAB

A partir de los resultados de nuestras investigaciones desde el Grupo “Didáctica y Multimedia” (DIM-UAB) http://dewey.uab.es/pmarques/dim y mediante el seguimiento de las actuaciones de las Administraciones Educativas, en este artículo perfilamos 5 aspectos a tener en cuenta para integrar adecuadamente las TIC en los centros docentes, y lograr que el profesorado y el alumnado mejoren los procesos de enseñanza y aprendizaje utilizando estas tecnologías. La información puede ampliarse en el documento “construyendo la escuela del futuro”.
http://dewey.uab.es/pmarques/perfiles.htm

1.- LAS BASES TECNOLÓGICAS NECESARIAS. Actualmente se considera que los centros docentes deben disponer de las siguientes infraestructuras tecnológicas:
- Pizarras digitales en todas las aulas de clase. Por lo menos un ordenador conectado a Internet y un videoproyector; y si es posible también un tablero
interactivo (pizarra digital interactiva). Esta tecnología facilita la realización de
numerosas actividades innovadoras de enseñanza y aprendizaje, y está al alcance de todo el profesorado. De hecho, todo el profesorado queda fascinado por sus posibilidades didácticas cuando las conoce.
- Ordenadores de apoyo en las clases. Con ellos se facilita la diversificación de
tareas y trabajo de los estudiantes en grupos.
- Aulas de informática o clases informatizadas con un ordenador para cada alumno o pareja. En estos entornos se facilita el trabajo autónomo, tanto individualizado como en grupo, y la alfabetización digital de los alumnos.
- Intranet educativa, que facilita la compartición de recursos y la máxima comunicación entre la comunidad educativa del centro.
Además se considera conveniente la existencia de biblioteca o salas de estudio con ordenadores y conexión a Internet para el trabajo autónomo de los estudiantes, y que éstos dispongan también de un ordenador conectado a Internet en su casa.

2.- COORDINACIÓN Y MANTENIMIENTO DE LOS RECURSOS TIC. Las infraestructuras deben estar siempre operativas y su uso básico debe resultar intuitivo al profesorado y al alumnado. Por ello resulta imprescindible un buen servicio de mantenimiento de las TIC y una coordinación técnico-pedagógica que asesore "in situ" al profesorado cuando lo requiera, de manera que los recursos TIC se conviertan en algo tan transparente y fiable como un libro, un bolígrafo o un teléfono.

3.- RECURSOS DIDÁCTICOS. Los ordenadores sin un software adecuado,
sirven de poco. Y en educación necesitamos recursos didácticos que faciliten los aprendizajes a los estudiantes. En Internet hay muchos recursos disponibles... pero el profesorado necesita orientación para seleccionar los mejores recursos perdidos en este inmenso mar del ciberespacio. En este sentido, las plataformas de contenidos de algunas editoriales y los portales de las Administraciones Educativas constituyen un gran apoyo.
En cualquier caso, la creación de comunidades virtuales de profesores que compartan recursos (apuntes, materiales didácticos...) e intercambien buenos modelos de utilización didáctica de las TIC, puede contribuir a reducir un poco el esfuerzo docente que requiere un buen uso educativo de estas tecnologías.

4.- DECIDIDO APOYO DEL EQUIPO DIRECTIVO Y COMPROMISO DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA. Para una plena integración de las TIC, que trascienda de las experiencias puntuales lideradas por el entusiasmo de algunos profesores en sus clases, es necesario contar con un apoyo firme del equipo directivo y el compromiso de la comunidad educativa del centro plasmado en el PEC. Por supuesto las Administraciones Educativas pueden
impulsar estos procesos facilitando recursos materiales (infraestructuras, materiales de apoyo...), personales (asesores...) y funcionales (recomendaciones, normativas favorables..).

5.- ADECUADA FORMACIÓN DEL PROFESORADO EN DIDÁCTICA DIGITAL. Aunque la mayoría de los docentes tienen propensión a mantener sus pautas de actuación y adaptarlas a las nuevas circunstancias (más que a innovar), la motivación del profesorado y su actitud positiva hacia la innovación pedagógica con las TIC aumentará a medida que perfeccione su formación instrumental-didáctica y descubra eficaces modelos de utilización de las TIC que pueda reproducir sin dificultad en su contexto y le ayuden realmente en su labor docente (mejores aprendizajes de los estudiantes, reducción del tiempo y del esfuerzo necesario, satisfacción personal...).

En este sentido, consideramos que hay que distinguir entre los modelos didácticos sencillos, al alcance de todo profesor que sepa utilizar un editor de textos, enviar mensajes y navegar por Internet, y los modelos didácticos avanzados, que requieren mayores competencias tecnológicas. El empleo generalizado de las TIC por parte del profesorado pasa por una formación en el buen uso modelos didácticos sencillos cuya aplicación contextualizada en el aula realmente facilite su trabajo. Algunos de estos modelos son:
- El profesor explica con el apoyo de la pizarra digital y los estudiantes participan con preguntas, con lo que se realiza una evaluación formativa de algunos alumnos. La pizarra digital permite que las explicaciones puedan tener un buen apoyo audiovisual y mostrar todo tipo de materiales didácticos y webs relacionadas con los temas que se tratan.
- Los alumnos ilustran las explicaciones del profesor. Tras la explicación del profesor, algunos alumnos pueden presentar y comentar con la pizarra digital animaciones, imágenes, vídeos... relacionados con el tema, que habrán buscado previamente en Internet.
- Los estudiantes presentan sus trabajos con la pizarra digital. Estos trabajos los
habrán realizado de manera individual o en grupo por encargo del profesor.
Lo que presenta cada grupo sirve de repaso para todos los demás (así se podría repasar toda la asignatura) y facilita la participación de quienes quieran corregir o añadir algo. Se fomenta la expresión oral y la argumentación. El profesor comenta, corrige y valora.
- Corrección "entre todos" de ejercicios en clase. El profesor, o los propios estudiantes por indicación del profesor, pueden ir presentando y comentando los ejercicios (inglés, matemáticas...) que hayan realizado en formato digital o en papel (si se dispone de un lector de documentos para proyectar documentos). Todos pueden exponer dudas e ideas.
- La actualidad entra en las aulas. Proyectando las imágenes de las noticias de los periódicos digitales se pueden comentar temas de actualidad relacionados con la asignatura, debatir sobre conflictos, juzgar y explicitar valores, considerar la diversidad multicultural... Se pueden consultar otros periódicos (no siempre coincidentes, en otras lenguas).
- Videoconferencias en clase. La pizarra digital facilita que toda la clase pueda ver y participar en las comunicaciones por correo electrónico, chat o videoconferencia con estudiantes de otros centros, profesores, familiares, expertos u otras personas relevantes del mundo.
- Ejercicios "a medida" (de refuerzo, ampliación, evaluación...). Cuando se dispone de ordenadores de apoyo en el aula, el profesor puede encargar a algunos alumnos que vayan realizando determinados ejercicios; algunos pueden ser autocorrectivos y otros requerirán que el alumno entregue un trabajo. Se pueden mostrar primero con la PD los recursos a utilizar.

"Cuando los profesores CONOZCAN eficaces modelos de utilización didáctica de las TIC que PUEDAN reproducir sin dificultad en su contexto (tengan recursos y formación) y les ayuden realmente en su labor docente (mejores aprendizajes de los estudiantes, reducción del tiempo y esfuerzo necesario, satisfacción personal)..., seguro que TODOS van a QUERER utilizarlas. ¿Por qué no?" (Pere Marquès, 2005)



VER INFORMACION COMPLETA DE Dr. PERE MARQUÈS GRAELLS

Videoconferencia realizada por el Dr. Pere Marqués durante las I Jornadas en línea sobre Conocimiento Libre y Educación CLED.2010

APRENDIZAJE DIALÓGICO EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN. Ramón Flecha

De la superstición al trabajo científico en educación

En el mundo hay muchas experiencias escolares que están logrando aumentar el aprendizaje instrumental, disminuir las desigualdades, fomentar la solidaridad en las aulas e ilusionar al profesorado, alumnado y comunidad.

Desgraciadamente, las actuales planificaciones educativas oficiales no se han preocupado de conocer esas experiencias ni de analizar las teorías y prácticas en que se basan. En lugar de apoyarse en el trabajo científico lo han hecho en la superstición. Alguien hace una propuesta que "cree" que mejorará la situación. Si los demás le "creen", hace que todo un centro o incluso un país tenga que prepararse durante años para llevarla a la práctica.

Cuando se pone en marcha, se ve que no mejora la situación y entonces el visionario o visionaria trata de mantener su inmerecido prestigio respondiendo que la propuesta es muy buena pero que el profesorado no está preparado. El montaje se mantiene hasta que la gente comienza a preguntarle dónde el inventor o inventora ha aplicado con éxito su "descubrimiento".

Por suerte, la situación está cambiando y podemos contribuir a que cambie aún más. Las tecnologías de la información y la internacionalización de nuestra sociedad ponen a nuestro alcance los criterios de la comunidad científica internacional. Cualquier profesora o profesor puede comprobar en unos minutos en ERIC o en SOCIOLOGICAL ABSTRACTS que las ciencias sociales eran constructivistas en los años sesenta, pero que son de orientación comunicativa desde los ochenta. El aprendizaje significativo podría ser o no ser una propuesta avanzada en la sociedad industrial de los sesenta, pero en la sociedad de la información del siglo XXI debe ser englobado y superado por el aprendizaje dialógico.

Ahora, se pueden desarrollar proyectos educativos que contribuyan a superar las desigualdades en lugar de limitarse a reproducirlas o aumentarlas (Ayuste 1994). Para ello, es necesario basarse en teorías más serias y actuales, así como en las prácticas que están logrando mejorar la situación.

Transformación de la sociedad industrial en sociedad de la información

Desde mediados de los años setenta nos encontramos en un proceso de transformación de sociedad industrial en sociedad de la información que, a pesar de ser analizado por la comunidad científica desde principios de los ochenta, ha sido obviado por las planificaciones oficiales de nuestra enseñanza. En educación interesan fundamentalmente dos elementos de esa transformación.

En primer lugar, la capacidad clave pasa a ser la selección y procesamiento de la información priorizada; el éxito o fracaso de empresas, instituciones y personas depende cada vez más de esa capacidad "educativa" y cada vez menos de los recursos materiales.

En segundo lugar, esa transformación ha sido aprovechada por determinados poderes para aumentar las desigualdades entre quienes acceden y no acceden a esa capacidad, logrando sustituir durante los años ochenta el objetivo de igualdad de muchos movimientos sociales y educativos por otros como la adaptación a la diferencia o diversidad. Desde los años noventa, todas las experiencias educativas a nivel mundial que están logrando éxitos en superación de desigualdades se basan en esas reflexiones.

Transformando escuelas en comunidades de aprendizaje

La transformación de centros educativos en comunidades de aprendizaje supone una respuesta educativa igualitaria a la sociedad de la información. Con el presente sistema educativo, los centros de familias prácticas (cuyas personas adultas no tienen título universitario) tienen tendencia al aumento de la proporción de alumnado que no obtiene el nivel académico que la nueva sociedad requiere.

Las comunidades de aprendizaje parten de que todas las niñas y niños tienen derecho a una educación que no les condene desde su infancia a no completar el bachillerato y no acceder a un puesto de trabajo. Para lograrlo hay que transformar los centros educativos heredados de la sociedad industrial en comunidades de aprendizaje.

La orientación es la transformación del contexto (y no la adaptación) tal como proponía Vygotsky (1979) y como proponen las teorías sociales (Beck 1998; Giddens 1991; Habermas 1987, 1998) y educativas (Freire 1997) más referenciadas actualmente en el mundo. En ambas se basa el aprendizaje dialógico (que engloba y supera el significativo). Por este motivo, ya el primer paso, el sueño del nuevo tipo de escuela, es producto del diálogo y del consenso entre el mayor número de sectores implicados: profesionales del sistema escolar, profesionales de otras educaciones (educadoras y educadores sociales, centros de tiempo libre), asociaciones, familiares, empresas, alumnado y ayuntamientos.

Las ilusiones que proponen Habermas y Freire son utopías posibles. Al sueño le sigue la selección de prioridades para los años posteriores. El consenso es fácil. Los profesionales y las profesionales nos regimos por el principio de que todas las niñas y niños tengan oportunidad de acceder a los mismos aprendizajes que queremos para nuestros hijos e hijas. Las personas magrebíes y gitanas expresan las mismas necesidades, a diferencia de lo que escriben de ellos y ellas diversos autores relativistas. Todas las personas quieren una educación que les sirva para vivir con dignidad tanto en la sociedad actual como en la futura.

Para poner práctica el proyecto hay que transformar el contexto. Todas las personas adultas que se relacionan con el alumnado deben participar en esa transformación. Si el claustro va por un lado, las familias por otro y el centro de tiempo libre por otro, en sectores sociales no privilegiados queda asegurado el fracaso de mucha gente y de la propia institución. Todos esos colectivos y personas hemos de llegar a un compromiso que incluso se concrete en la firma de un contrato de aprendizaje. Para ello, hemos de cambiar la forma de pensar centrándonos en promover el diálogo, y no en si los objetivos se han de redactar en infinitivo y los contenidos en sustantivo.

Si hay que hacer una biblioteca tutorizada, una campaña de ajedrez, un aula de Internet o una mejora de los lenguajes, puede constituirse una comisión mixta que la organice y movilice los recursos materiales y humanos necesarios para lograrla. Un conjunto de personas adultas que atienda directamente a cada niño/a o grupo de niños/as puede lograr un mayor y mejor aprendizaje que en las bibliotecas habituales. Si además, la niña o niño encuentra en casa alguien que le pregunta aquello que ha leído, el efecto aumenta. Del mismo modo, también puede estar más de una persona adulta en un aula. Ello puede incluso facilitar que no haya que sacar a algunas niñas y niños del grupo para refuerzos o por sus necesidades especiales.

Un proceso de este tipo exige una formación que se adecúe a las actuales teorías sociales y educativas, es decir, que esté abierta a todas las personas adultas que se relacionan con el alumnado. Sabemos que la formación recibida por una madre o un padre repercute más que la del profesorado en el aprendizaje de sus hijas e hijos. Conviene crear en cada escuela e instituto un "CEP de familiares o de la comunidad".

Con estos procesos se logra un importante incremento del aprendizaje instrumental y dialógico, de la competencia y de la solidaridad.

De la concepción constructivista a la comunicativa

Ya hemos señalado que las planificaciones oficiales actualmente vigentes se basan en una línea de mediocridad intelectual e insensibilidad social que lleva incluso a obviar totalmente a los autores actualmente son más citados por las comunidades científicas de educación (Freire) y de ciencias sociales (Habermas). Las ciencias sociales desarrollan ya desde principios de los ochenta una orientación comunicativa que engloba y supera otras anteriores como la constructivista. Todas las experiencias educativas a nivel mundial que están logrando éxitos en superación de desigualdades se basan en las características del aprendizaje dialógico como la acción conjunta del alumnado, familias, comunidad y profesionales de la educación. Su importancia actual aumenta en una sociedad de la información en que el aprendizaje depende principalmente y cada vez más de todas interacciones del alumnado y no sólo de las que recibe en el aula ni sólo de sus conocimientos previos (Flecha 1997).



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